30 años en Guadix

De la cartilla de pobre a los derechos de ciudadanía

Hacer un recorrido por estos treinta años de la mano de los Servicios Sociales en Guadix es un ejercicio interesante. Lo primero que suena en mi cabeza es el estribillo de una canción de Presuntos Implicados ¡Y como hemos cambiado, que lejos ha quedado aquella realidad!
Durante este período en España se ha configurado un modelo de Bienestar Social que se sostiene sobre cuatro pilares: Sanidad, Educación, Pensiones (generándose un amplio avance con la creación de las Pensiones No Contributivas) y Servicios Sociales (con la incorporación al mismo de la Ley de Autonomía Personal y Atención a personas en situación de Dependencia).
La Constitución del 1978, el Estatuto de Andalucía de 1981, la Ley de Bases de Régimen Local de 1985, el Plan Concertado de Prestaciones Básicas de Servicios Sociales entre las Administraciones Públicas y la Ley de Servicios Sociales de Andalucía de 1988 fueron el marco legislativo que hizo posible el nacimiento de este cuarto pilar.
Dado que los servicios sociales se ocupan de atender nuestra necesidad de participar y de estar integrados en la sociedad, disponer de ellos contribuye a elevar cualitativamente la dignidad de la persona. De la misma manera que el Sistema de Salud no cura, sino que también previene que la gente caiga enferma, los servicios sociales previenen que la gente quede socialmente excluida.
Pero cuál era el punto de partida en el nos encontrábamos en Guadix respecto a los Servicios Sociales en 1982. La respuesta todavía me estremece cuando vuelvo a pronunciarla en voz alta: convivía un incipiente sistema de protección de la Seguridad Social con la Beneficencia Municipal.
Debemos recordar que según las limitaciones legales de la dictadura, solo tenían derecho a prestaciones de salud, pensiones y asistencia social quienes cotizasen a la Seguridad Social. Las niñas y niños, mujeres-amas de casa y personas sin empleo sólo tenían estos derechos por razón de parentesco con quien trabajaba y cotizaba, dos condiciones que no siempre iban unidas, ya que en aquel momento también había lo que hoy conocemos como empleo sumergido, que dejaba a familias enteras sin ningún tipo de cobertura, por lo que pasaban a depender de la Beneficencia Pública. Estas  debían inscribirse en los conocidos “padrones de pobres”, tras lo cual se les proporcionaba unas cartillas azules, que permanecen grabadas en mi memoria. Estas “cartillas de pobre” se complementaban con unas ayudas basadas en el concepto paternalista y paliativo de la atención a la ciudadanía, que básicamente consistía en un pequeño presupuesto para pagar recibos de luz, suministro de butano o recibos de alimentación. Nunca he podido asumir, y no creo que pueda hacerlo en el futuro, que la pobreza y las necesidades sociales sean algo inevitable, considero que creamos la sociedad y por tanto podemos cambiarla.
Quizá por esto me vi en la obligación de aceptar la responsabilidad de asesorar a la corporación municipal en materia de Servicios Sociales desde el verano de 1986. En octubre presenté, para su aprobación por la Comisión de Gobierno, el “Modelo operativo de bienestar social municipal”. En él se especificaba que en el marco municipal se prestarían las modalidades de Servicios Sociales Comunitarios y Servicios Sociales Especializados, y se detallaban las prestaciones básicas que el ayuntamiento se comprometía a poner en marcha.
Este modelo formaba parte de la estrategia definida por el conjunto de la profesión en la que milito. Los y las Trabajadoras Sociales nos habíamos propuesto trabajar en la construcción del Sistema Público de Servicios Sociales, y tuve buenas maestras que me enseñaron cual era el camino, una de ellas fue Patrocinio de la Heras y otra  Luisa Caldera. Por eso el modelo de Guadix no difiere del que se aprobó por las corporaciones locales, Comunidades Autónomas y el Gobierno de España el 16 de Marzo del  año 1988, el conocido como Plan Concertado de Servicios Sociales.
En 1987 pusimos en marcha una prestación netamente comunitaria y fundamental para el sistema publico de Servicios Sociales, la de Información, Valoración y Asesoramiento; y otra que en cambio guarda una relación directa con las unidades de convivencia, es decir con la familia en su sentido más amplio y esta era la prestación de Ayuda a Domicilio.
La primera es la que siempre he considerado más importante ya que es la puerta por la que se accede al conocimiento de los derechos personales, al de los recursos públicos y privados que ayudan a resolver necesidades, presta apoyos técnicos iniciales y realiza junto con la personas que recurren a ella las gestiones para lograr el reconocimiento de derechos y de ayudas tanto económicas como de asesoramiento especializado. La ciudadanía bien informada puede disfrutar de los recursos que existen en la sociedad. Siguiendo en esta línea en 1988 se editó la Guía de Recursos Sociales de Guadix y un Plano con la ubicación de todos ellos, y se repartieron por toda la ciudad.
Desde los Servicios Sociales también se impulsó la Promoción y Desarrollo de la Comunidad, facilitando apoyo al movimiento asociativo, que en ese momento era mayoritariamente vecinal. Se animó a las mujeres a asociarse y a participar activamente con proyectos como “33 calles con nombre de mujer”. En junio de 1992 se creó el Registro Municipal de Asociaciones y pusimos en marcha el Consejo de Bienestar Social, que es un órgano de participación con carácter consultivo no vinculante.
En esta línea de colaboración con la sociedad organizada, durante los años 90 se firmaron convenios con la Junta de Andalucía y la ONCE para eliminar barreras arquitectónicas; con Cruz  Roja para la puesta en marcha del Programa de Teleasistencia Domiciliaria; con FAISEM para la atención a personas con enfermedades mentales, abriendo un centro de día; con la Asociación Civil Imara que pertenece a la Institución Teresiana, para garantizar los servicios de comedor de sus colegios y talleres ocupacionales para las personas del barrio de las cuevas; con la Doroteas y la Fundación Holandesa Bernard van Leer para abrir un espacio educativo para las madres de los niños y niñas que asistían a la Guardería que esa Institución tenía en las cuevas; y con la Junta de Andalucía para abrir el Centro Comarcal de Adiciones.
Y ya en el siglo XXI se ha realizado una importante labor en la puesta en marcha de la Ley de Autonomía Personal y Apoyo a personas en situación de Dependencia, que reconoce derechos subjetivos de ciudadanía y supone un paso de gigante en el compromiso de la sociedad con respecto al cuidado de los ciudadanos y ciudadanas más vulnerables y sus familias. Se ha abordado la atención a personas inmigrantes, se sigue trabajando en programas de desarrollo de la comunidad gitana, y en aquellas iniciativas de apoyo a las familias con menores a cargo.
Hoy corren tiempos difíciles para los servicios sociales, pero propongo perseguir sueños solidarios y ver oportunidades de progreso social y de igualdad, donde otros solo ven pobreza y marginación. Es posible que en nuestro entusiasmo, alguna vez confundamos ventas con castillos. Pero sabremos detener la felonía de quienes intenten convertir en ventas los centros y servicios que hemos levantado, para disfrutar de la convivencia personal y social. Y si en este batallar las cosas se ponen difíciles, sabremos decir, como el Quijote: Bien podrán los encantadores quitarnos la ventura, pero el esfuerzo y el ánimo ¡JAMÁS!. Por Ana María Rey Merino.

Cambios Territoriales y Urbanos. Las Infraestructuras y los Servicios

Quienes no hayan correteado por calles de tierra ni hayan visto las mortecinas  luces que las alumbraban difícilmente valorarán el cambio experimentado en los servicios municipales.
Quienes no hayan pasado en “la Autedia” el Puerto de la Mora ni hayan parado en la Venta del Molinillo difícilmente entenderán la transformación que supuso para las conexiones comarcales la construcción de la A-92 y como se pasaba de programar un viaje con una semana de antelación a realizarlo en treinta minutos.
Quienes no hayan jugado al fútbol en una placeta inclinada ni señalado con piedras  las porterías difícilmente  valorarán el que hasta el más pequeño de los municipios cuente con una pista polideportiva.
Quizás estos  ejemplos sirvan para visualizar el avance de los municipios en los últimos treinta años.
Cuando en  reuniones se habla de los grandes cambios producidos todos conocen mi posicionamiento, el gran cambio se ha producido en el ámbito municipal. Puede que sea una perspectiva interesada, es posible.
He tenido la suerte y el privilegio de que mi profesión, y la Institución en la que la ejerzo, me hayan permitido ser testigo directo y desde el primer momento de estos cambios.
A partir de 1.977 las Diputaciones Provinciales se hacen cargo de los Programas de Cooperación Económica con los Municipios que desde 1.958 habían estado gestionados  por la Administración Periférica del Estado a través de las Comisiones Provinciales de Servicios Técnicos.
Es en 1.979 cuando las partidas dedicadas a los Municipios aumentan notablemente, y se suman a ellas, a partir de los años noventa, los Fondos Estructurales de la Unión Europea vinculados a los Programas Operativos Locales.
Si el Abastecimiento de Agua  y el Alumbrado marcan el umbral mínimo de desarrollo, dotar a los municipios de abastecimientos garantizados en cantidad y calidad fué una de las prioridades.
La mayoría de ellos se abastecían  de fuentes o de captaciones superficiales muy vulnerables a la pluviometría estacional y, en una provincia tan rica en recursos subterráneos, se optó por su explotación como garantía de continuidad.
Recuerdo los casos de Pedro Martínez o el de los municipios del Marquesado todos con drenajes en los Barrancos cercanos y que fueron sustituidos por sondeos profundos en el acuífero del llano.
Hay un detalle que da idea de la situación en la Comarca, la ciudad de Baza tuvo construidas sus redes de abastecimiento y de saneamiento en 1.928, la ciudad de Guadix no tuvo distribución domiciliaria de agua hasta 1.966.
Muchos  recordarán los cántaros en los caños y en las cantareras.
Se construyeron captaciones y depósitos reguladores, así como redes de distribución  y de alcantarillado. Los “darros”, denominación del saneamiento en la provincia recogiendo el uso del Río Darro como cloaca de la Ciudad de Granada,  eran inexistentes en la práctica totalidad de los municipios.
Queda pendiente para cerrar el ciclo del agua la construcción de algunas Estaciones de Depuración de Aguas Residuales.
El canal de Fardes, infraestructura de distribución del Embalse de Fco. Abellán, singular ingeniero, jefe Provincial de Obra Públicas en los años sesenta y natural de la Peza, ha posibilitado garantizar el abastecimiento de los municipios de Purullena, Benalúa y Fonelas.
El embalse, llamado inicialmente del Peñón de los Gitanos, es la gran infraestructura hidráulica de la Comarca con trascendencia agrícola, deportiva y turística y ha creado un nuevo paisaje.
Cuando hablamos de infraestructuras de comunicación es inevitable hacer referencia a su importancia como articuladoras del territorio, posibilitadoras de acceso a los servicios comarcales básicos y propiciadoras del desarrollo económico  al facilitar la localización de actividades, todo ello es cierto y también en nuestro ámbito.
Si importante ha sido la construcción de la A-92, más importante es la mejora de la Red Secundaria en un territorio amplio y con más de una treintena de municipios y casi el doble de núcleos.
Queda aún muchas carreteras en las que actuar, pero es cierto que han mejorado sensiblemente las que conforman el circuito de los pueblos del Marquesado, el acceso al Puerto de la Ragua, el  acceso a los municipios del Río Alhama, la penetración a los Montes Orientales desde la A-92 hasta Villanueva de las Torres, o la recuperación  del acceso medieval a Granada por Beas de Guadix y Beas de Granada, convirtiendo el tramo entre la Peza y Quéntar en parte de la GR- 3201.
Las comunicaciones de los municipios del Bajo Fardes, siguen pendientes de mejoras. Es una evidencia  la transcendencia económica que tiene una gran infraestructura como la A-92, aún con todos sus problemas de diseño y ejecución. La accesibilidad conseguida ha puesto a nuestro territorio, con Guadix como cabecera, en el segundo anillo metropolitano de Granada, en la llamada la región metropolitana, con las ventajas de localización que ello conlleva.
Al igual que los embalses, también las infraestructuras viarias crean paisaje y ésta ha puesto a disposición de muchos vistas que antes estaban reservadas a algunos.
Hasta ahora sólo los adolescentes que iban de excursión a la Cueva del Monje, podían disfrutar del panorama que ahora se nos ofrece con Guadix en su valle,  los sucesivos escenarios y el telón de fondo de Sierra Nevada.
En 1.987 se puso en marcha la ejecución del Plan Provincial de Gestión de Residuos Urbanos y en Guadix y su Comarca estaba prevista la construcción de un vertedero controlado. Al final se construyó una Planta de Transferencia y se transportó la basura a la Planta de Alhendín en donde se recicla. Sólo la construcción de la A-92 en ese año posibilitó que este transporte fuese económicamente asumible.
Es cierto que la A-92, ha articulado todo el nordeste y sureste de la provincia pero no podemos olvidar que en 1.984 se tomó una equivocada decisión como fué la supresión de la conexión ferroviaria con el levante, decisión de importante contenido estratégico y que si se recupera lo será en un plazo previsiblemente largo.
No quiero ser  prolijo pero se han asfaltado calles, se han instalado luminarias y se han ejecutado numerosos equipamientos administrativos, la mayoría de los Ayuntamientos tenían su sede en edificios inadecuados, y también culturales y deportivos.
También los once municipios con viviendas-cueva, han tenido inversiones específicas. Estas viviendas, tan características de la zona, representan un reto para las Administraciones al tener que compatibilizar niveles adecuados de servicios y la necesaria seguridad. Y este binomio, a veces no es fácil y siempre es costoso.
Si ha habido luces también ha sido un período con sombras. Los Ayuntamientos que han visto aumentar su presupuesto y su personal, han ido asumiendo la gestión de materias que en absoluto coincidían con los servicios que las leyes les obligan a prestar.
Además es conocido que algunas inversiones se programaron y ejecutaron sin prever los costes de su mantenimiento y sus gastos de explotación y gestión.
El futuro de los Servicios Municipales pasa por garantizarlos con calidad, con mejoras de la gestión, quizás con entes supramunicipales en algunos de ellos,  y en el estudio previo de la rentabilidad económica y social de las inversiones. Y con ahorro, especialmente energético. No es posible que sigamos siendo la luz del mundo en las  imágenes de la NASA.
Todo lo que he escrito es fundamentalmente pasado, sin embargo lo que importa y además se puede construir es el futuro. Territorialmente, históricamente así se ha reconocido, la Comarca está en un lugar privilegiado, el punto del Surco Intrabético en el que se bifurcan las salidas del Levante y el Sur.
Este posicionamiento ha sido refrendado recientemente con el trazado del Corredor Mediterráneo y el AVE del levante por Almería y genera las condiciones para localizar una gran plataforma logística. El Puerto Seco del Sureste. Es cierto que estas infraestructuras tienen un largo plazo de ejecución pero mientras llegan hay que dar pasos en esa dirección. El Polígono construido en la salida de Baza marca el camino a seguir.
Si la localización es un referente también lo es la geología. Las formaciones geológicas, el paisaje, “el único del mundo que enseña los dientes” como escribió D. Miguel Pastor y los yacimientos paleontológicos descubiertos en Fonelas son excepcionales recursos  ligados al territorio.
El proyecto presentado por el IGME para construir un Centro de Investigación, docencia y residencia de postgrado puede ser un referente universitario para toda Europa. Esta actuación y el futuro Geoparque deberían ser una clara apuesta de todas las Administraciones. 
El fin de la explotación del hierro de Alquife debe hacer que todo el Marquesado vire hacia su potencial turístico, deportivo y patrimonial, por no hablar de los parques de energía instalados.
El Puerto de la Ragua necesita un gran aparcamiento en la Calahorra o en Aldeire. Esta obra, junto con un transporte público y la restricción del vehículo privado al área recreativa, posibilitará la vida comercial en todos los municipios que ejercerán funciones de campamentos base.
El Marquesado debería mejorar la calidad de su medio urbano con una normativa análoga  a la establecida en la Alpujarra en los años ochenta,  para ello es necesario revisar sus Planeamientos urbanísticos,  y crear un circuito con los municipios del Valle del Río Alhama y los municipios del Fardes. Y Guadix, con su  peso patrimonial y cultural y su reconocimiento formal como Ciudad Media, debe liderar el desarrollo económico y territorial de una Comarca con inmejorables potencialidades. Por Jesús Beas Torroba.

30 años de enseñanza en Guadix

Intentar resumir tan dilatado período es, sin duda, una utopía o, cuando menos, un atrevimiento tal, que puede desembocar en el fiasco más absoluto… Pero Wadi-As, en su aniversario, merece el intento.
Básicamente, y para no perdernos, el proceso ha sido el siguiente: paso de la Educación General Básica (ocho años, obligatoria; se necesitaba aprobar todo para obtener el título de Graduado Escolar. Este título era imprescindible si se quería cursar Bachillerato Unificado Polivalente —tres cursos, más otro, C.O.U., Curso de Orientación Universitaria, que conducían, aprobando la prueba de selectividad, a estudios universitarios—) a Enseñanza Primaria —seis años, obligatoria; pero sin necesidad de aprobar por parte del alumnado, que promociona cualquiera que sea su situación académica— y creación de la Enseñanza Secundaria Obligatoria (cuatro cursos), cambiando, además, el Bachillerato, que deja de ser “unificado”, para tener cuatro modalidades diferentes, y reducido a dos años. Ello conllevó, necesariamente, cambio en la antigua Formación Profesional, que pasó a ser “cíclica”, elemental y superior, conduciendo, principalmente, al mundo del trabajo cualificado. Entre los distintos rangos educativos no obligatorios hay siempre posibilidad de cambio de uno a otro, incluso en nivel universitario. Todo esto en lo que se refiere a la institucionalización, a la Ley.
Si hablamos en términos sociales, la enseñanza obligatoria, en su totalidad, pasa, para entendernos, de los catorce a los dieciséis años, y se crean los Consejos Escolares, órganos de participación social, especialmente de los padres de alumnos.
Sin hablar en términos pedagógicos, siempre para entendernos, teniendo en cuanta a quién se dirige Wadi-AS, diremos que la enseñanza pasa de un sistema autoritario (el maestro manda lo que hay que estudiar, el alumno tiene que esforzarse y aprenderlo; así lo entienden los padres) a otro “por descubrimiento”: se aprende a medida que se extraen consecuencias de unos conceptos que no tienen por qué provenir sólo de los libros de texto, hay toda una vida, y cualquier experiencia, por pequeña que sea, propia o ajena, sin excepción, todo tiene cabida, puesto que todo “puede enseñar” a la persona. Además, para ayudar a alumnos con dificultades a superar niveles, se crean unidades, en los centros, de “educación especial”, para no perdernos, regidas por profesorado con conocimientos específicos.
Vaya por delante que quien esto escribe, en su día, defendió estas novedades, pues, efectivamente, en el plano teórico, beneficiaban a los más débiles, que veían cómo su enseñanza pasaba a ser obligatoria hasta los dieciséis años, como se ha dicho, evitando, con ello, la presencia de jóvenes “sin nada que hacer”, deambulando, vagabundeando, entre los catorce años y el acceso al mundo laboral, que tenía lugar, como mínimo, a los dieciséis, si se quería “estar asegurado”.
Para ayudar a la implantación de la nueva Ley, que implicaba, o al menos así lo pretendía en teoría, como hemos visto, a profesorado, padres y alumnos, se hicieron unas inversiones, tanto de índole económica, como de personal, que nunca habíamos conocido en España.
Con referencia al profesorado, se crearon Centros de Recursos —después convertidos en Centros de Formación del Profesorado—, de ámbito comarcal, donde se ubicaba todo tipo de aparataje, audiovisual o de cualquier otra índole, que, por su elevado costo, no podía estar en cada uno de los centros educativos. Allí acudía el profesorado que lo deseaba, tanto para aprender el manejo de estos “nuevos” instrumentos, como para retirarlos en préstamo y poder utilizarlos en su aula concreta. También se han ofertado miles de “cursillos”, de toda índole, impartidos por personas muy cualificadas por lo general, aunque de todo ha habido, siempre consultando previamente con el profesorado que demandaba estas actividades. Para mayor motivación, se proyectó una “carrera docente”, nunca llevada a la práctica, que permitiera, al profesor que lo deseara, pasar de un nivel educativo a otro. Además, se apoyaron grupos de trabajo entre el profesorado, más o menos estructurados, tendentes a investigar el propio sistema y metodología de trabajo empleada. En teoría, al menos, era edificante comprobar que la Administración se ocupaba del docente…
¡Qué decir de la llegada de la Informática! ¡Y de Internet! Si ha cambiado el mundo laboral, la vida toda, aunque alguien no quiera todavía admitirlo, ni que decir tiene que la enseñanza forma parte de esa misma vida. Por tanto… Se han hecho inversiones millonarias en muchísimos de los centros educativos…
Sin embargo, la realidad en que ha desembocado todo es bien distinta de la teórica pretendida. Sigamos un orden:
Los Consejos Escolares han pasado de “órganos de participación paterna”, a reuniones “de amiguetes”, generalmente “politizados”, o llevados por otros intereses particulares (mi hijo no trabaja, no me respeta, etc., etc.), donde se “controla” la labor docente del maestro, muchas veces sin ni siquiera la presencia de éste, que, por tanto, sufre la falta del principal derecho, el de inocencia y defensa. Y esto, en multitud de casos, sobre todo en pueblos pequeños, donde hay que ir en busca de gente para que cubran los puestos, por personas desmotivadas que carecen de conocimientos elementales. Eso sí: allí se “tutea al maestro” y, tras la reunión, tampoco suelen faltar las invitaciones en cualquier bar cercano…
¿Qué decir de la familia? Ello nos llevaría mucho más allá del objetivo de esta colaboración, mas a título de reflexión: ¿conoce, amable lector, alguna “familia” que, con la televisión permanentemente enchufada, independientemente de la programación, que esa sería otra, se dedique a “hablar con los hijos” de cuestiones familiares? Si no lo hacen…, ¿cree que lo harán de la enseñanza?
El tema del alumnado es de otra índole. Hemos pasado del más absoluto respeto, a una manifiesta mala educación (las cosas, por su sitio), que ha llegado hasta el extremo —se dice el pecado, no el pecador— de una afirmación por parte de una profesora de párvulos (cinco años): “¡no puedo con ellos!” ¿Creen que esto es normal, con alumnos de cinco años? ¿Qué está ocurriendo? ¿Dónde queda el rol familiar? Ni que decir tiene que existe el buen alumno, como siempre; y por lo general, éste no precisa ni maestro, sale solito, ¡y sobresaliente! Pero hay un gran número (se habla de un 35%) que “no dan golpe”, saben que “pasan” de curso, hagan lo que hagan, e independientemente de que el “maestro” de turno diga lo que quiera. Otros, para colmo, manifiestan abiertamente que no quieren estar allí, que si van es porque la Ley les obliga y, sobre todo, porque hay vigilancia de policía en horario escolar por la ciudad y no tienen dónde ir… Al instituto se va a “ligar” (u otros menesteres más graves), a pasar el rato, ahora jugando con los ordenadores y “chateando” por Internet, y a esperar la edad, “que ya me apuntarán al paro” (esto último se lo dijo un alumno a quien esto escribe), “y tendré lo que quiera”… A esta falta de respeto ha contribuido, también, ¿por qué no decirlo?, buen número de profesorado que, según decían a sus alumnos, “a mí no me habléis de usted, que soy uno más”, incitaban, así, el inicio de una situación cuando menos no deseable, aunque sí se tenía que haber previsto.
Otro problema, acaso más grave, ha sido la “nivelación” de conocimientos. Como hay que aprobar al mayor número posible de alumnos (esto, incluso premiado por la Administración), los niveles se han bajado al mínimo, es decir, y sin que nadie se asuste, se ha logrado la “Ignorancia General Básica y Obligatoria”. La buena intención de aulas y profesores de educación especial tampoco ha podido impedir el desastre, ¡con todo el coste material y humano que implican! En esta situación, el alumnado ha alcanzado un Bachillerato, limitado, además, a sólo dos años académicos, que, indudablemente, es insuficiente para lograr una buena preparación preuniversitaria. En consecuencia, la deprimente situación ha alcanzado a la Universidad, el máximo techo del sistema educativo español. ¡Y no es broma! ¡Sólo hay que hablar —por favor, no escribir; eso no está de moda— con algún profesor universitario! Si no se quiere, o no se puede, constatar hablando directamente, véanse los informes internacionales que valoran los distintos sistemas y niveles de enseñanza. ¡Estamos en el vagón de cola europeo!
Como parece obvio, el profesorado, en general, atraviesa un estado deprimente. Está teniendo frecuentes problemas psicológicos, de estrés, y otros más graves, depresivos; sueña con el día de la jubilación y, en cuanto puede, pasa a “clases pasivas”. La Inspección Educativa es perfectamente consciente de todo lo hasta aquí expuesto, mas se siente, también, impotente ante la magnitud del problema.
¿Hasta cuándo estaremos así? No puedo saberlo. No soy pitoniso. Sí sé, y creo haberlo mostrado en estas palabras, que el problema es social. Es más, para mí, el más grave problema social que tiene nuestra querida España, más que el paro, si se me aprieta (poco trabajo cualificado y bien remunerado puede haber para personas de tan bajo nivel educativo); consecuentemente, tampoco una Ley, por sí sola, y por muy buena que sea, puede solucionar una situación de esta índole (familia, profesorado y alumnado), que implica cambio hasta en su propio ser, en la sociedad toda. Y ¡ojo!, “el que avisa no es traidor”, a medida que la familia que nos viene esté formada por estas personas…Sólo resta felicitar a Wadi-As por su cumpleaños, y agradecer, con su presencia periódica, la posibilidad de reflexionar en voz alta sobre cuestiones de esta u otra índole. Por Francisco Hernández Cruz.

La evolución de la ciudad. Parece mentira

Treinta años son muchos para observar la evolución de las ciudades y sobre todo estos últimos años en concreto, donde se han sucedido momentos con picos muy acusados de prosperidad y estancamiento. Guadix no ha sido la excepción aunque su participación en este devenir ha sido efectuada desde una posición distinta, se podría decir que como observadora de los acontecimientos. Y esto concuerda con la realidad económica vivida en cada instante que es percibida de manera relativa como si de un largo tren se tratase donde el instante actual, en un mismo lugar, es observado en tiempos diferentes según ocupe la posición en el comboy el vagón del observador. Y Guadix no se ha encontrado precisamente en los furgones de vanguardia, participando de manera retrasada tanto de las alegrías como de las penas, donde la realidad se presenta con sus efectos ya mitigados.
Todo esto ha permitido un desarrollo en la ciudad lento pero continuado, ajustándose en cada momento a sus necesidades y sin gran excitación, solamente alterado, en estos últimos tiempos al amparo de encandilamiento económico, con la irrupción de nuevos inversores urbanísticos de fuera de la localidad, obnubilados por nuestros valores patrimoniales  pero que no han llegado a reconocer el pulso de la ciudad, tratando de imponer un ritmo novedoso, más frenético, al que realmente no estábamos acostumbrados. No obstante, los abusos de última hora, tampoco han dañado de manera decisiva nuestra marcha constante, que podemos diagnosticar como una simple arritmia de la que aunque con dificultad nos debemos recuperar pronto.
Todo este devenir a lo largo de tres décadas ha permitido la evolución de Guadix de forma racional, permitiendo la integración paulatina de las nuevas zonas urbanizadas sin sobresaltos ni traumatismos importantes y, cómo no, de manera sostenible,  término este de uso reciente, pero cuyo significado en Guadix ya se aplicaba de manera continua. Y es preciso hablar de evolución y no de crecimiento porque las ciudades deben servir a las personas, mejorando la calidad ambiental de sus habitantes, y estos, en nuestra localidad, no han sufrido un incremento sustancial y apreciable como para poner en funcionamiento mecanismos de desarrollo extraordinarios.
En estos años, lo que sí hemos observado es la extensión del núcleo urbano de la ciudad, produciéndose un fenómeno de traslado de la población que abandona el casco histórico para establecerse en los ensanches próximos a las principales vías de comunicación, las carreteras. Se consolida la preferencia del pisito moderno con todas las comodidades a la vetusta, fría y húmeda casa del casco. Este traslado también se efectúa ordenadamente y sin sobresaltos, poco a poco y con sujeción a las necesidades o preferencias de la población. Así hemos visto como la ciudad ha ocupado espacios como los existentes entre las dos carreteras de Granada, la antigua y la nueva, los empleados en la Barriada de Andalucía con sus, nada más y nada menos, trescientas viviendas y la zona de Monte Verde con Cristo de los Favores. Hemos sido testigos de la consolidación de las zonas aledañas a las “carreteras” así como numerosas intervenciones puntuales de carácter residencial, sin olvidar el desarrollo de áreas de equipamientos tan importantes como el complejo asistencial de minusválidos psíquicos, la creación del nuevo hospital, los de carácter industrial en sendos polígonos, la Marcoba y Príncipe Felipe, y la nueva incorporación de suelo para uso deportivo en la zona próxima a la Espartera. Todo esto parece mucho, excesivo, si no tenemos en cuenta el basto período del que estamos hablando.
Ahora bien, todo este proceso ha ido desarrollándose al amparo de la correspondiente normativa legal que, a su vez, también ha ido evolucionando en este tiempo y que, naturalmente, ha ejercido un influjo determinante en la gestión urbanística de nuestra localidad. También tiene su historia la tarea de otorgar al municipio una normativa urbanística específica a través del proceso de redacción y aprobación de los sucesivos Planes Generales de Ordenación que, en general, ha sido traumático, como suele ocurrir, no estando exento de sobresaltos.
Al comienzo de estas tres décadas era la Ley del Suelo de 1975 la que se encontraba en vigor, desarrollada por los reglamentos de Planeamiento, Gestión y Disciplina Urbanística, y como normativa particular unas Normas Subsidiarias de carácter general de aplicación a todos los municipios de la provincia que aún no tenían aprobado ningún tipo de planeamiento específico, entre los que se encontraba nuestro término municipal. Así se nos aplicaban unos preceptos urbanísticos equiparables a los de otros municipios tan dispares como podrían ser Lugros, Soportujar, Alamedilla o Mecina Bombarón por poner algún ejemplo, cuya entidad, lógicamente no podía ser equiparable a la de nuestra localidad, pero algo es algo, además de contar, eso sí, con una sucinta Delimitación del Perímetro Urbano y una importante Declaración de Interés de su Casco Histórico, que a la postre ha ejercido su notable influjo en los  sucesivos planeamientos.
De manera tan precaria y con grandes dificultades se iban resolviendo intervenciones de gran calado en la localidad como la Barriada de Andalucía y la  Urbanización Pedro Antonio de Alarcón entre otras, donde finalmente llegaba a imponerse el sentido común, propiciando que la ciudad dispusiera de un  número suficiente de viviendas como para corregir el déficit que existía en aquel momento. Hay que hacer mención que durante la década de los ochenta prácticamente la totalidad del producto residencial ofertado en Guadix se encontraba acogido a algún régimen de Protección Oficial y promovido por iniciativas privadas.
Guadix demandaba un planeamiento propio que se ajustara a nuestra realidad urbanística y potenciara nuestros valores patrimoniales. De esta forma comenzó el debate con el encargo al equipo formado por el arquitecto D. Francisco Millán González y el jurista D. Antonio Tastet Díaz para la redacción del correspondiente Plan General de Ordenación Urbanística que obtuvo su aprobación definitiva en 1.989.
Este Plan no estuvo exento de controversias de tipo político, pero la realidad es que la ciudad lo necesitaba, contaba ya con unas reglas claras de desarrollo y ordenación y que vino a regular de manera práctica y sin grandes sobresaltos la actividad urbanística, marcando la pauta sobre el modelo de ciudad que Guadix necesitaba y cuya impronta aún subyace en los sucesivos planes aprobados con posterioridad.
Posteriormente, la Corporación presidida por Don José Luis García Raya como Alcalde, consideró la conveniencia de revisar el Plan General vigente, así como la de elaborar el Plan Especial de Protección del Conjunto Histórico y Zona de Cuevas, que fue encargado, tras la convocatoria del correspondiente concurso de méritos, al equipo dirigido por el arquitecto, D. Santiago Rodríguez-Gimeno Martínez, que había redactado con anterioridad el Plan Especial de Albaicín en Granada y que contaba con una dilatada trayectoria como docente en la Escuela de Arquitectura de Madrid. Se planteó un Plan complejo que necesitaba, quizá, una mayor síntesis en sus determinaciones,  y un Plan Especial con un extenso trabajo de investigación plasmado en un voluminoso catálogo. Ambos Planes contaron con la aprobación inicial por parte de la corporación accitana en 1.998 que no trascendió al serle rescindido el contrato por parte de la citada corporación, esta vez presidida por su nuevo alcalde D. José Luis Hernández Pérez.
Como consecuencia de este fallido intento, esta nueva Corporación resolvió decantarse por elaborar unos nuevos planes, tanto general como especial de protección, desde el propio Ayuntamiento, encomendado esta labor al arquitecto D. Francisco Alcón García de la Serrana como persona de confianza del actual alcalde.
Se desarrolló un Plan General, no exento de polémica, tras dos años, sí, dos años, de suspensión de licencias urbanísticas, por la escasa consideración a las propuestas y alegaciones emitidas por los ciudadanos y, fundamentalmente, por las circunstancias que rodearon su aprobación definitiva. Una aprobación definitiva exprés en vísperas de la dimisión del Alcalde debido a un nuevo nombramiento como Delegado Provincial de Justicia de Granada, sin más dilación, con tal urgencia que no esperó la inminente entrada en vigor de la nueva Ley del Suelo de Andalucía que, lógicamente, debía condicionar sus determinaciones. De esta forma nos encontramos con un planeamiento ya huérfano desde el mismo día de su aprobación definitiva,  condenado a su adaptación a la mencionada Ley ya que dificultaría de manera decisiva, la gestión urbanística de la ciudad.
Del Plan Especial de Protección del Conjunto Histórico sabemos que prácticamente se concluyó, e incluso circularon algunas copias por ahí, pero no llegó a alcanzar los parabienes de aprobación alguna. El caso es que oficialmente era desconocido, no existía, aunque sus determinaciones se trataban de aplicar por la propia Administración.
De esta forma, superado el plazo de cuatro años desde la aprobación de la Ley (Diciembre de 2.006), el desarrollo urbanístico en Guadix se encontró penalizado por el incumplimiento de esta exigencia legal, abocando al equipo de gobierno a iniciar las gestiones oportunas para adaptar el Plan General a la nueva ley.
Para ello, la nueva Corporación, presidida ahora por su alcalde D. Santiago Pérez López, convocó un concurso de méritos para proceder al encargo de la redacción tanto de un nuevo Plan General como del Plan Especial de Protección del Conjunto Histórico. El primero quedó adjudicado al equipo de arquitectos Loperena-Portillo de Barañaín (Navarra), que acreditó una extensa labor como urbanistas circunscrita a su comunidad autónoma y provincias limítrofes aunque esta era su primera experiencia en Andalucía. El segundo fue encomendado al arquitecto de Guadix D. Juan Carlos García de los Reyes, que, al menos aportaba el conocimiento de la localidad.
En principio se acordó acometer la labor de adaptación del Plan General de 2.002 a la LOUA ( Ley de Ordenación Urbanística de Andalucía), como medida urgente y que contó con su aprobación definitiva en 2.010. De esta forma ya podíamos caminar por la senda de la gestión urbanística de manera natural, salvando los contratiempos e incomodidades que la propia Ley impuso por tal exigencia.
Continúa la labor planificadora que con la exposición pública de los Avances tanto del nuevo Plan General de Ordenación Urbanística como del Plan Especial de Protección del Conjunto Histórico, que tras su aprobación inicial fueron sometidos a la consideración ciudadana durante el verano de 2.011 con la apertura del plazo correspondiente para la presentación de cuantas sugerencias o consideraciones los vecinos de la localidad tuvieran a bien  manifestar.
Nos encontramos, pues, a la espera de la aprobación inicial de ambos planeamientos, aunque, transcurrido el tiempo, donde el campo en esta materia ha evolucionado ostensiblemente debido a la circunstancias actuales, pienso que se debería dar una tregua en la gestión sobre el PGOU, ya que una vez adaptado a la LOUA, puede integrar, en la normativa vigente, cuantas innovaciones el municipio considere necesarias para el normal desarrollo de la localidad. No así el Plan Especial, ya que su ausencia, afecta negativamente al desarrollo del Casco Histórico, dificultando las labores de protección, obligándonos a depender excesivamente de otras administraciones.
Guadix, necesita de una mayor autonomía  en la aplicación de las determinaciones urbanísticas que su propio planeamiento especifica, toda vez que su aprobación definitiva corresponde a la respectivas Comisiones Provinciales tanto de Urbanismo como de Cultura, ya que, muchas de las actuaciones que se proponen continúan dependiendo de su consideración por parte de las mismas, suponiendo un gasto de tiempo excesivo que, en ocasiones, ha supuesto el abandono por inanición de alguna de las actuaciones iniciadas. Guadix dispone de dos frentes que forman parte de nuestro valioso patrimonio pero que, sin embargo, suponen un gran contratiempo para nuestros ciudadanos, me refiero al Río y al Casco Histórico, que quien haya tenido alguna experiencia en esta materia sabe de qué estamos hablando.
Nos encontramos, pues, en un período de reflexión previo a la inminente  aprobación del Planes en tramitación, donde la Administración debería hacer un gran esfuerzo para explicar e involucrar a todos los ciudadanos en este proceso.
A grandes rasgos esta ha sido la historia urbanística de nuestra ciudad en estas tres últimas décadas, sin entrar en excesivos pormenores, persiguiendo el objetivo de que este relato quede completado con la memoria personal de cada cual por aquellos que han vivido estos años como testigos de la evolución sufrida en su medio, suscitando la necesidad de transmitir estas vivencias a los más jóvenes para fomentar el aprecio y esfuerzo que el mantenimiento de la calidad de vida que Guadix supone. Por Emilio García Hernández.

Comercio: adaptación vertiginosa

30 años evolucionando comercialmente y siendo en muchos aspectos concretos el referente empresarial de la Comarca y de la provincia de Granada. Se han dado en estos tiempos de que hablamos cambios sustanciales y casi abismales, pues en cierto modo hemos asistido a la transición de un comercio tradicional a otro más moderno, actual y competitivo. El comercio en la ciudad se ha sabido adaptar y en muchos casos adoptar conceptos y aspectos tecnológicos avanzados, ha modificado su diseño comercial, ha recreado su propio marketing personalizado y temporalizado y ha tratado de implantar una estrategia de trabajo basada mayormente en ofertar servicios de calidad.
Las innovaciones y modificaciones introducidas han contribuido y han hecho del comercio de Guadix lo que bien se pudiera catalogar como de pilar económico principal del norte de Granada. Actualmente se puede decir que también han contribuido a ello su situación estratégica y la encrucijada de caminos dentro de la comarca natural que lo sustenta y que ha traído la generación de un posible punto logístico, que naturalmente se tiene que ver refrendado con la culminación de importantes trabajos que en algunos casos ya están emprendidos y de otros que sin duda generarán sinergias que por supuesto van a redundar en beneficio de la propia comarca en sí y del capital humano que la sustenta.
Si hacemos una especie de ejercicio de retrospectiva y somos capaces de trasladarnos a principios de los años 80 del pasado siglo podemos recordar como el comercio era bastante distinto al existente pero también hay que decirlo, no tanto. Se han sufrido muchos cambios respecto al existente ahora, cambios acorde con los tiempos y por supuesto con las exigencias de nuestros clientes y visitantes.
En aquellos tiempos todavía se daba una peculiar forma heredada de tiempos pasados con más penurias y así se puede decir que la mayoría de las familias de Guadix y comarca, realizaban sus compras de una forma especial, apuntando las mismas en las famosas libretas y pagando estos artículos poco a poco por semanas.
 Esta forma de compras y pagos que en la comarca eran lo habitual  fueron evolucionando, se ha pasado desde esas libretas hasta las tarjetas de crédito actuales, incluso con financiaciones a la carta, etc. Cuanto no se sorprenderían esos antiguos comerciantes, si pudieran ver que ahora por muy grande que sea un negocio, en cuestión de segundos, el comerciante sabe al 100% el stock de almacén de todos sus productos así como la relación de compras y ventas del día a día del mismo.
Y todo ello, gracias a la tecnología, a la innovación con herramientas tales como ordenadores o TPV’s, que se han hecho un hueco imprescindible en la vida de cualquier persona que decida desarrollar una actividad comercial.
Esta parte tecnológica, también ha tenido sus contras, porque por lógica, ahora un pequeño aparato es capaz de sustituir a varias personas que antes se necesitaban en cualquier comercio. Pero también ello ha redundado en beneficio del consumidor y por tanto casi se puede decir que mientras unos puestos desaparecían atendiendo a una manera de hacer negocio otros en cambio se creaban por esa nueva manera de entender los negocios, el comercio.
No todo han sido cambios innovadores o venidos de fuera también aquí se supo ver y casi adelantarse a conceptos comerciales que luego se han impuesto y que sin embargo los desarrollaron a la lógica escala comarcal, los propios comerciantes de la zona. Son los conceptos de centro comercial que generaron instituciones como Almacenes Julián o La Confianza y que quizás tuvieron y tiene su mejor expresión actual en Romacho como centro comarcal. Incluso se puede decir que serian dignas de estudio las técnicas y modelos que los comerciantes de antes desarrollaban para tener casi un lenguaje propio para interactuar con los clientes y por supuesto, para comunicarse entre ellos mismos. Así ocurría con las técnicas para el marcaje del precio de venta de los productos, que fueron inventadas y desarrolladas por ellos, utilizando un sistema de letras y números que bien daría para un buen artículo periodístico.
Como presidenta de la Asociación de comerciantes de Guadix, quiero a través de estas líneas, hacer un pequeño homenaje en recuerdo a todos estos comerciantes de hace 30 años, porque a pesar de todo se puede decir que se echa un poco de menos esos comercios tradicionales como por ejemplo en Tena Sicilia los famosos Tejidos La Paz  porque era increíble el cómo sus dependientes ya sabían lo que querías antes de que abrieras la boca. Un recuerdo a esos dependientes como eran Vicente, Aguayo, Manolo, etc…….. Otro de esos comercios que más presente sigue en mi memoria son los almacenes La Confianza, Al mayor y detall. Vendían todo tipo de productos, desde artículos de mercería, hasta ultramarinos pasando por una infinidad de mercancías. No quiero dejarme en el tintero negocios como los almacenes de tejidos Valverde, Los  Peinados, etc…, o comercios que empezaban en esa época y que todavía hoy podemos disfrutar, como Romacho, Tejidos Avenida, Modas Goben ó Calzados Cruz.
El futuro está ahora en nuestras manos y desde esta Asociación vamos a luchar con lo que consideramos puede ser la salvación en estos tiempos tan difíciles y es un gran centro comercial en el que participemos todo el comercio de esta ciudad, en pleno centro de la ciudad en la zona de la Plaza de abastos y el solar colindante y donde ya varios de los Ayuntamientos que nos han gobernado en los últimos años estaban dispuestos a promover. Todo es compatible y el edificio existente puede tener una adaptación a las necesidades actuales.
Quiero dar las gracias y mi apoyo a todos los comercios accitanos que siguen en el día a día luchando contra esta crisis de la que seguro entre todos vamos a salir y si ustedes me lo permiten mis más sinceras felicitaciones al periódico Wadi-as por sus 30 aniversario, deseándole que ojalá podamos celebrar el 60 aniversario. Muchas gracias. Por Rosario Romero. Presidenta de la Asociación Local de Comercio.

Tradición vitivinícola en la comarca

La zona norte de Granada posee una amplia tradición vitivinícola; numerosas referencias documentales y hallazgos arqueológicos la vinculan con el cultivo de la vid y la producción de vino desde la época romana. Destacando de nuestra historia vitivinícola reciente, que una de nuestras bodegas fue pionera, allá por los años 70, en la producción de vino tinto en Andalucía.
La crisis de la filoxera, a finales del siglo XIX, afectó muy profundamente al viñedo, que casi desapareció en la comarca. Las posteriores plantaciones, después de mucho tiempo, no han recuperado los niveles de superficie de antaño. En las últimas décadas el sector ha adolecido de una escasa estructura y vertebración.
Predominaban las explotaciones muy reducidas y con escasos medios, sin control de variedades ni de elaboración. En total, se estima que habría unas 900 has y se producían unos 5 millones de litros antes de acometer el proceso de modernización.
Aunque hace unos años la poca producción existente se destinaba al consumo propio de la comarca, en los quince últimos años se ha hecho una clara apuesta por la profesionalización de un sector, que es sin duda uno de los motores de nuestra economía.
Productores y bodegas familiares han evolucionado hacia explotaciones adaptadas a las últimas técnicas en la elaboración de vinos. Se ha experimentando un gran crecimiento y reestructuración en las plantaciones a través de la reconversión varietal y la reimplantación de viñedos – contando un total de viñedo reestructurado de unas 500 hectáreas -. 
También han jugado un papel determinante el cuidado exquisito de la vid, la mejora de las técnicas de vinificación mediante la inversión en tecnología de última generación y, por supuesto, la investigación y aprovechamiento de las condiciones geoclimáticas.
Se ha llevado a cabo un profundo proceso de modernización y se ha mejorado sensiblemente la calidad de los vinos, se ha comenzado a trabajar en comercialización, se ha organizado el sector y se ha creado una imagen de marca, potenciando conceptos como calidad, autenticidad o tradición.
Con la colaboración de los Grupos de Acción Local de las comarcas del norte de Granada, encuadrados en las iniciativas LEADER II y LEADER plus, se fraguaron los Vinos de la Tierra Norte de Granada y que posteriormente ha derivado en la Indicación Geográfica Protegida “Altiplano de Sierra Nevada”, recuperando la tradición vitícola de las comarcas de Baza, Huéscar y Guadix, pero orientadas a producciones con criterios de calidad.
Una particularidad destacable, que otorga gran carácter a algunos de los vinos de calidad en la zona norte, es su fermentación en cuevas (aunque no en todos los casos), pues su interior garantiza un ambiente más natural y sano que los creados por climatizadores artificiales y una temperatura e iluminación constante inalterable.
El pliego de condiciones de la denominación está totalmente adaptado a la nueva legislación del sector. Igualmente se han aprovechado las oportunidades de los planes de reestructuración y reconversión varietal para adaptar los viñedos de la zona a las actuales exigencias de calidad.
También se están modernizando las bodegas existentes e instalando nuevas bodegas, y se amplía el punto de mira a los mercados internacionales.
La zona amparada es el Norte de la provincia de Granada, y que se denomina actualmente Indicación Geográfica Protegida “Altiplano de Sierra Nevada sustituyendo a la antigua denominación vinos de la tierra Norte de Granada comprendiendo 45 términos municipales: Aldeire, Alicún de Ortega, Alquife, Albuñán, Baza, Beas de Guadix, Benalúa, Benamaurel, Caniles, Castril, Castilléjar, Cogollos de Guadix, Cortes de Baza, Cortes y Graena, Cuevas del Campo, Cúllar, Darro, Dehesas de Guadix, Diezma, Dólar, Ferreira, Fonelas, Freila, Galera, Gor, Gorafe, Guadix, Huélago, Huéneja, Huéscar, Jerez del Marquesado, La Calahorra, La Peza, Lanteira, Lugros, Marchal, Orce, Polícar, Puebla de Don Fadrique, Purullena, Valle del Zalabí, Villanueva de las Torres y Zújar.
Los tipos de vinos que se elaboran bajo esta certificación de calidad son blancos, rosados y tintos y las variedades de uva autorizadas son:
• Blancas: Chardonnay, Baladí verdejo, Airen, Torrontés, Palomino, Pedro Ximénez, Macabeo y Sauvignon Blanc.
• Tintas: Tempranillo, Monastrell, Garnacha tinta, Cabernet Franc, Cabernet Sauvignon, Pinot Noir, Merlot, y Syrah.
Las características organolépticas de estos vinos son:
• Blancos: Color amarillo pajizo, con notas afrutadas, suave y aterciopelado al paladar.
• Rosados: Color desde el rosa pálido al rosa fresa. Intensidad media, finos y de carácter afrutado.
• Tintos: Color rojo cereza brillante, aromáticos, con poca acidez y gran cuerpo.
 La graduación alcohólica volumétrica natural mínima será de 11º para los vinos Blancos y 12º para los vinos Rosados y Tintos.
Actualmente en la zona norte, de acuerdo a los niveles de protección amparados por la legislación autonómica y europea, se producen vinos con Indicación Geográfica Protegida “Altiplano de Sierra Nevada” y con Denominación de Origen Protegida “Vino de Calidad de Granada”, cada uno de ellos suscrito a sus respectivos pliegos de condiciones.
Existen todavía algunas bodegas que no se han adscrito aún a la Indicación Geográfica Protegida “Altiplano de Sierra Nevada y que se ubican casi todas en la comarca de Guadix como: Bodega Pago de Sierra, bodega Torcuato Huertas, bodega ecológica Naranjuez, bodega Cauzón o bodega ecológica García Martos.
En definitiva, cuando nos ponemos delante de un Vino de Calidad de Granada con D.O.P. podemos afirmar que nos encontramos ante un producto de autor (con limitación productiva para conseguir la máxima calidad) que denota una gran variedad de perfumes frutales y florales reflejo del entorno natural y el legado histórico-cultural de la zona.
La D.O.P. Vino de Calidad de Granada protege la producción en los 168 municipios de la provincia de Granada y autoriza a producir vino de las variedades blancas: Baladí verdejo, Chardonnay, Moscatel de Alejandría y Moscatel de grano menudo, Palomino, Pedro Ximénez, Sauvignon Blanc, Torrontés, Vijiriego; tintas: Cabernet Franc, Cabernet Sauvignon, Garnacha Tinta, Merlot, Monastrell, Petit Verdot, Pinot Noir, Rome, Syrah y Tempranillo;  y para espumoso: Chardonnay, Moscatel de Alejandría, Moscatel de grano menudo, Sauvignon Blanc y Vijiriego.
Las bodegas de la zona norte adscritas a la D.O.P. Vino de Calidad de Granada son: bodegas Al-zagal, bodegas Anchurón, bodegas Domingo y Quiles, bodega Fernandez Herrerro, bodega Ladera del Castañar, bodega Marqués de Casa-Pardiñas, bodega Mendez Moya, bodegas Pago de Almaraes, bodegas Muñana, bodega Venta Quemada, bodegas Vertijana y bodegas Villagran. Por Javier Rodríguez. Presidente de la IGP “Altiplano de Sierra Nevada”.

Evolución de la ciudad habitada en los últimos años

la vivienda, uno de los bienes más preciados ha tenido su evolución en nuestra ciudad como en la mayor parte de las de este país de una manera casi vertiginosa. A la evolución urbanística a gran escala, hay que añadir el cambio de ciudad en cuanto a la edificación, pasando de una ciudad encasillada en varios barrios históricos a unas zonas de expansión hacia el extrarradio.
En el final de los 60, principios de los años 70 se construían los primeros bloques en las zonas bajas de la ciudad y más próximas al río y posteriormente continúan en torno a tres ejes que eran las antiguas entradas a la ciudad, que son los que a la larga se han considerado como fundamentales en el desarrollo urbanístico y por supuesto constructivo para la población, concentrándose en ellos una gran parte de la población que ha abandonado de manera sistemática el centro histórico y las cuevas.
Aunque la construcción en general no se ha desarrollado de manera traumática la población ha ido realizando sus inversiones, fundamentalmente en la primera etapa constructiva, en piso como primera vivienda y ya en los años 90 como segunda residencia o para destinarlo al alquiler, significando una evolución similar a otras zonas pero sin un excesivo boom inmobiliario.
El cambio de residencia se hace inicialmente ante la necesidad creada por las malas condiciones de las viviendas habitadas y por supuesto las comodidades que generan para una buena parte de la ciudadanía los  pisos más pequeños que las viviendas grandes e incomodas que se quedaban deshabitadas dejando al centro histórico casi desierto.
La población de Guadix se ha mantenido casi similar en los últimos treinta años, y sin embargo la situación creada ha dado lugar a que se genere duplicidad en cuanto a espacios habitables es decir se han generado espacios o viviendas nuevas y no se han ocupados los espacios antiguos dejados.
La mayor parte de las viviendas que se construían se hicieron a través de los Planes de Viviendas publicados en cada momento y que pretendían proporcionar al ciudadano alguna ventaja con lo que poder hacer frente a los intereses bancarios en aquel entonces excesivamente altos y que eran un gravamen importante en la economía del ciudadano.
Por otro lado las expansiones de las ciudades hace que los costes en las nuevas urbanizaciones se disparen y los gobiernos se plantean la necesidad de conservar el patrimonio construido y apostar en parte para hacer más cómoda la ciudad existente tanto en materia de vivienda como urbanísticamente.
Se inician y se publican por parte del gobierno los primeros programas de Rehabilitación y recuperación de la vivienda, extendiéndose a todas aquellas que tengan más de diez años de antigüedad, se empiezan a conceder ayudas y subsidiaciones de los préstamos que por entonces tenían un tipo de interés de 14 y 15 %, concediendo pequeñas ayudas además de los intereses.
Estos decretos van cambiando con los diferentes Planes de Vivienda y aumentando las ayudas para aquellos propietarios o inquilinos que prefieran mantener su hábitat en una vivienda construida y que hasta la fecha les costaba mucho mantener o reformar. La vivienda nueva que se construye es en una gran mayoría de protección oficial, o sea con diferentes ayudas que recogen los mismos planes enumerados anteriormente.
Al inicio de los años 80 se empieza a construir probablemente la mayor urbanización de viviendas que se hizo en la ciudad. Esta acogería a 300 familias y ocuparía una gran extensión de terreno frente al resto de edificaciones que empezaron a levantarse a orillas de las entradas de la ciudad y cuyos aprovechamientos se traducían en plantas sobre plantas. Esta urbanización luego denominada Barriada de Andalucía y la de Pedro A. de Alarcón, junto con sus aledaños, son las mayores que se construyen en nuestra ciudad de viviendas adosadas, posteriormente y ya en el presente siglo surgen las de Cristo de los Favores y antes Monte Verde, sin embargo la expansión hacia las tres carreteras, la de Granada, Murcia y Almería y fundamentalmente en estas últimas se van construyendo bloque tras bloque hasta completar ambos lados de las calzadas salvo en la carretera de Murcia donde el Plan General mantuvo diferentes Unidades de Ejecución evitando la facilidad constructiva como solares diferentes.
Varios son lo promotores constructores de la zona que han permanecido en estos últimos treinta años realizando la mayor parte de las promociones y por lo tanto de las viviendas en la ciudad, algunos como, Antonio Hernández Sánchez ya jubilado y cuya empresa la han continuado también de manera exitosa familiares y empleados, con más de 800 viviendas, Salvador Montoya que aunque no es nacido en nuestra ciudad si se afincó y aún sigue en activo a pesar de sus 85 años y sus más de 300 v., otros como El Duque superando las 400 v. y Pepe Arques ya fallecidos fueron los que en mayor medida han contribuido a desarrollar nuestra ciudad, siendo además de promotores constructores en sus primeros tiempos de andadura en la construcción, y junto a ellos una gran parte de promotores o autopromotores más pequeños.
Estos además dieron lugar a una serie de empresas constructoras menores que primero subcontrataban parte de sus obras y después las construían en muchos casos en su totalidad.
La inmensa mayoría de la construcción realizada sobre todo hasta la primera década de este siglo se hace de Protección Oficial. La baja economía que nuestra comarca ha tenido siempre hacía, que la venta de viviendas necesitara incentivos para que las personas pudieran acceder a ellas, y así se construyeron en total algo más de 2.500 viviendas, la mayor parte de protección oficial, construyéndose las viviendas libres la mayor parte en la última década. Pero si la construcción de viviendas nuevas forma parte del mayor desarrollo urbanístico de la ciudad, la Rehabilitación no deja de ser otro de los motores que se han visto reforzados en estos años y que a su vez han dado lugar a tomar conciencia en cuanto a las necesidades de mantenimiento de la edificación existente para evitar algo que empezó a generarse y que hasta la fecha ha sido muy difícil de atajar que es el desdoblamiento de zonas antiguas o centros históricos.
En los últimos años desde la propia administración y a través de los diferentes programas en colaboración con los propietarios se ha intervenido en más de 1.700 viviendas y más de 200 cuevas.
En el último lustro y a través del Área de Rehabilitación Concertada solo en el centro histórico de nuestra ciudad se han rehabilitado más de 200 viviendas, lo que ha hecho que se empiece a revertir la tendencia migratoria del centro histórico hacia los extrarradios, considerándose como la mejor opción de futuro para nuestra ciudad, hay que tener en cuenta que se encuentran construidos los espacios urbanos entre la nueva y la antigua carretera de Granada actual Avda Mariana Pineda, a ambos lados de la carretera de Murcia actual Avda Buenos Aires y la carretera de Almería actual Avda Medina Olmos, por lo que la tendencia debería hacerse hacia el centro histórico, Guadix se encuentra además con numerosas viviendas vacías y las viviendas antiguas en muy malas condiciones, quizás la tendencia constructiva realizada hasta ahora empiece a cambiar.
El Ayuntamiento tiene la última palabra y para ello se hace necesaria la aprobación urgente del Plan Especial desde hace tantos años en redacción, pero un Plan acorde con las necesidades reales del municipio y no para salir del paso.  Por José Ramiro Heras.

30 años de la vida del Guadix CF. Una historia irrepetible

La vida del Guadix C. F. comienza en los inicios de los años 30, cuando, según los más viejos del lugar, bajo el nombre de “Acci Sport” se practicaba el deporte rey. En el año 33 apareció la “Unión Deportiva Accitana” que, a lo largo de los años siguientes, según cuentan algunos, militó en categoría nacional (Tercera División), equipo compuesto por los accitanos Romillo, Lolo, Carvajal, Valverde, Silverio, etc.
Tras un paréntesis a lo largo de los años cuarenta, el equipo juega en el mítico campo de San Antón en Tercera División, llegando así a los años cincuenta, momento en el que se disputan encuentros inolvidables en las instalaciones deportivas ahora sede de un centro educativo, y que a lo largo de varios años, fueron el escenario de tardes épicas  en Regional  Preferente y Tercera División, como por ejemplo, y según el Semanario Informativo gráfico-Literario “Acci”, cuando en el año 55 el Guadix perdía en un soso partido el segundo puesto del Campeonato Provincial ante el Valderrubio (0-1); las bajas en los accitanos y la falta de Santiago en la meta, la lesión de Romillo o la baja forma de Díaz, siempre según el semanario, junto a las ausencias de los extremos y del interior Requena, la baja forma de Machado y el no muy buen momento de forma del delantero Carvajal causaron mella en los locales. Otro partido a recordar en marzo del 55 fue en Loja, donde el Guadix perdía ante “La Peña” por la mínima y en el que jugaron: Santiago, Regalado, Nache, Yule, Romillo, Díaz, Valverde, Romero, Carvajal, Machado y Grimerán.
Pero como ha venido sucediendo a  lo largo de toda la vida deportiva, y como no podía ser de otra forma, los problemas económicos comenzaban a agudizarse sobre el plantel guadijeño y la posible ausencia de una potente Junta Directiva hacían presagiar la desaparición del club. Por aquellos entonces era elegido como máximo mandatario y con unos muy buenos proyectos al frente del club, D. Alfonso García Morales, que era sobradamente conocido por todos los aficionados. Por estas fechas, con esos problemas económicos y pensando en Tercera División, el Guadix se alza con  la Copa Delegado asestando al Atarfe una seria derrota por 0-7 con un once compuesto por: Santiago y Regalado como porteros; defensas: Lolo, Rueda, Yule y Caballero; medios: Romillo y Díaz y delanteros: Torrico, Requena, Romero, Vea, Joseíto, Valverde, Hernández y Escamillas.
En el año 59, de nuevo la sombra de la desaparición del equipo llama a la conciencia de los buenos aficionados y, tras largo periplo, se nombra una Junta Directiva encabezada por el primer edil de la ciudad, Don Carlos López Abellán como Presidente de Honor, el cual realiza gestiones acertadas para la continuidad del deporte rey. Le acompañan Ramón Sierra como Presidente efectivo y un elenco de personas influyentes dentro de la vida social de la ciudad, que continuarán con las riendas y la confección del equipo.
Unos cuantos años más en competición con distintas clasificaciones, pero casi siempre más que honrosas, y, aproximadamente desde el año 61, se pierde de nuevo el Guadix C. F. como tal, pese a que distintas peñas y equipos siguen con la práctica del fútbol con vistas al resurgir de un conjunto que lleve de nuevo el nombre de la ciudad por la geografía española.
Y tendría que ser Don Juan Salmerón Porcel “el Tanque” quién por los años 70 fundara el Club “Amigos del Deporte” para posibilitar que Guadix tuviera un conjunto que militara en competiciones federadas (categoría provincial) y diese paso de nuevo a denominarse Guadix C. F.; decisión que toma la nueva Junta Directiva encabezada por Don Víctor de la Oliva García, de la que quien les escribe, humildemente tuvo el honor de conformar, participar y compartir situaciones con  las distintas plantillas que poco a poco jugaban y militaban en regional, provincial etc., con Valverde, Olea o Gago, entre otros, de entrenadores y, con un rosario de Presidentes, algunos ya desparecidos, que intentaron que el Guadix llegara a categoría nacional a lo largo de varios años, tales como Don José Merino, Don Juan Salmerón, Don Juan Ramón López Mesa, Don Manuel Guijarro, Don Ramón Belmonte, Don Manuel Raya, etc.
Precisamente en la temporada 82/83 y con el Sr. Belmonte de Presidente, el Guadix milita en R. Preferente con un plantel de jugadores compuesto entre otros por Ortiz, Gamero, Paquillo, Ruz, Macareno, Atilano, Ortega, Del Rio, Saavedra, Valero, Merino, etc. Que dejan al final de la competición al equipo en el centro de la tabla de una competición que marca al At. La Zubia como campeón.
Deambula el Guadix por Regional Preferente a lo largo de varios años y con distintos presidentes, hasta que en la temporada 86/87 se hace una reestructuración y se conforma una Regional Preferente con 4 grupos, cogiendo las riendas del club Don Manuel Poyatos Torres y fichando a Gerardo Castillo como entrenador, para jugar la fase de ascenso a Tercera División,  tras quedar campeón del grupo. En esta fase de ascenso estarían los equipos: Iliturgi, Los Boliches, Vélez, Guadix, Ejido, Mojácar, Baeza y Santa Fe. El equipo de Gerardo jugó tanto en la temporada como en la fase de ascenso con un equipo tipo compuesto por: MAQUILES, OÑA, BEDIA, ENRIQUE, LORENTE, BENITO, OCAÑA, MURO, RUBÉN, PEREGRINA Y CRUZ, que lógicamente tuvo variantes en los distintos partidos con los el resto de la plantilla y las necesidades que el técnico creía necesarias. Pese a quedar en la posición séptima del grupo cuyo campeón fue Los Boliches y merced a una reestructuración de la Tercera, el Guadix consiguió el ansiado ascenso a categoría nacional para  militar en el grupo IX.
Tras la dimisión del presidente Manuel Poyatos le toca el turno al tan recordado  “Macareno”, Don Manuel Raya Rodríguez, que sigue con Castillo como técnico y deja al Guadix en la mitad de la tabla tras una irregular temporada con buenos jugadores como los reseñados anteriormente más alguna incorporación. Es en la temporada siguiente cuando llega el turno para Francisco Martínez como Presidente, quien se trae consigo al conocido exjugador del Atlético de Madrid y Granada, Antonio Díaz Vaquerizo como  reclamo y nuevo entrenador y, otra vez se queda en la mitad de la tabla en una buena temporada pero  sin acierto de cara al marco contrario. Siguen Martínez López y Díaz en la siguiente temporada no superando en mucho lo deportivo y dejando, tras dimitir, un déficit con el que tendrá que lidiar el nuevo máximo mandatario, Don José García Ruiz quien contrata a Antonio Valdivia como entrenador, pasando una temporada sin pena ni gloria.
Nueva temporada y nuevo entrenador, en este caso Cipriano Romero, al que “le fichan” entre otros a Paco López, Ávila, Maza, Valero,… Y de nuevo no se consigue el puesto que posibilite el jugar la fase de ascenso.
La temporada 92/93 tiene novedades con la llegada de Parejo y de nuevas incorporaciones al plantel local que dejan muy buena impresión y que tras una buena temporada clasifican al equipo en la posición quinta lo que posibilita jugar la Copa del Rey, que luego disputaría frente al Macael, cayendo derrotados en tierras almerienses, tras el partido de Guadix, por una diferencia de goles que dieron el pase a los de la tierra del mármol.
Llega nuevo entrenador, en este caso el motrileño Miguel Novo, que conforma una plantilla muy competitiva y con una base formada por Julio-Asenjo en la puerta, Moraga en el eje de la defensa, Moreno y Pacorro en la línea de creación y Lorente, Diego y Gabi en la delantera. Éstos, junto con el resto del plantel, llegan a meterse en la fase de ascenso a Segunda B, dado que quedan cuartos del grupo y tras jugar ante los rivales, Ciudad Real, Cristian Lay y San Fernando. El Guadix roza el citado ascenso pero, tan soóo por un punto queda segundo, consiguiendo subir el San Fernando.
Retornan en la campaña 94/95 Macareno como presidente y Parejo como entrenador, para, tras una aceptable temporada, dar paso a la que de verdad fue una campaña para tener en cuenta y es que la 95/96. Con las riendas a cargo de Antonio Ochoa Pérez y el regreso de Gerardo Castillo fue la que de verdad se pudo vivir, disfrutar, saborear y degustar el placer de una fase de ascenso inolvidable que da con la consecución del ascenso  Segunda División B con una liguilla espléndida, que significó la perdida de alguna zona de las “partes nobles” de Moreno en aquel épico partido en Chiclana donde se ganaba con gol de Lorente.  Y el final ante el Jerez de los Caballeros con un 3-2 al final y las expulsiones de los veteranos Job (ex del Español) y Muro por el Guadix. Alegría desbordada, historia, recibimiento institucional y la constatación de la clase de jugadores como Manolo, Muro, Moraga, Moreno, Pacorro, el goleador IZCO… Y como no podía ser  de otra manera, del entrenador Castillo que, junto a Directiva, plantilla, y afición habían conseguido la gesta histórica de un ansiado y deseado ascenso a la categoría de bronce del fútbol español.
El ascenso no sólo tuvo repercusiones deportivas con la importancia del ascenso, sino que significó que las instalaciones municipales y en concreto el vetusto campo de tierra hasta ese momento, escenario de los partidos del Guadix, se convirtiera en un espléndido estadio con gradas alrededor, una instalación eléctrica fenomenal y un terreno de juego de un césped envidiable, alabado luego por todos los que nos visitaban como ejemplar en su estado y su conservación.
Por supuesto, decir que en esta tarea el único “culpable” era el inigualable Pepe Poyatos tan querido por todo Guadix y principalmente por todas las personas relacionadas con  cualquier deporte en la ciudad.
Tras el ascenso dimite como presidente el gran protagonista de la historia futbolística del Guadix, Antonio Ochoa, el que quedará en la historia como el Presidente del ascenso del Guadix a Segunda B. Le sustituye en el cargo Pepe Ariza, que continúa con Gerardo Castillo. Y fichan a Antonio Serrano para hacer un tándem o mejor un trío junto al preparador físico Manolo Cantón, que fueran los responsables de la parcela técnica, en esta difícil categoría.
Se hacen fichajes importantes como Notario, Castillo, Paquito, Martínez, Rafa Rodríguez,  Camacho y otros, que conforman un plantel con garantías para jugar en Segunda B (Equipo: NOTARIO, ESPÍNOLA, CASTILLO, MARTÍNEZ, PAQUITO, MORAGA, RAFA, MURO, VÍCTOR, CAMACHO E IZCO.- completan plantel: MANOLO, RUFO, MORENO, RUBÉN, JAVI, JIMÉNEZ, VÍCTOR, LORENTE, FRANCIS Y RAFITA) y que nos lleva a una temporada plagada de acontecimientos como el de la dimisión de los entrenadores que, tras la marcha de Castillo, tan sólo dejaría con la responsabilidad a Antonio Serrano hasta final de temporada. Se salva el Guadix del descenso el aquel partido épico ante el Ejido con gol milagroso de Moreno de cabeza a lanzamiento de córner que supuso la permanencia.
La temporada 97/98 comienza con Antonio Serrano y Cantón de responsables técnicos y Muro de preparador físico y una plantilla con la única obligación de mantener al equipo en la categoría de bronce del fútbol nacional, pero pronto comienzan los problemas y ante los malos resultados Pepa Ariza como presidente toma la decisión de cesar a Serrano. Pero no fueron suficientes las incorporaciones interesantes (sobretodo la del delantero Keko, uno de los mejores jugadores que sin duda ha tenido el Guadix a lo largo de la historia) ni la llegada del nuevo técnico Floro Garrido el equipo, que se sumerge en los últimos puestos de la tabla y acaba descendiendo a Tercera en un año fatídico y para olvidar. (Equipo tipo: Sanz, Rufo, Rodolfo, Victor, Llopis, Lorente, Pau, Sergio, Keko, Thierry y Zúñiga.
Pepe Ariza se siente responsable y continúa con el timón del Guadix para intentar devolverlo a la categoría perdida y para ello, ficha de nuevo a Parejo como entrenador e incorpora bajo sus indicaciones a futbolistas como Péramos, Hermosín, Juanma, Rafa Guerrero, Onofre, Rubiales, Kuni, Padial, Godino y Pedro, entre otros, más los accitanos que permanecen como Víctor, Aranda, Ramón, Rafa, y los hermanos Lorente.
La temporada es soberbia, con excelentes resultados y, permaneciendo el equipo a lo largo de todo el campeonato en los primeros lugares de la tabla, llegando al final en tercera posición de la tabla, lo que daba opción de jugar la fase de ascenso. Fase de ascenso en la que tendría como rivales al Grabasa Burgillos, San Fernando y Guadalajara. Los de Parejo realizan una fase enorme, con partidos fenomenales y muy buenos resultados, a saber: 2 a 1 en casa al Burgillos al que en la vuelta se le endosaría un 4-1 inapelable. Ante el San Fernando en Guadix se le venció por la mínima y, en tierras gaditanas cayó el Guadix por 2 a 1. Y en Guadalajara el Guadix empataba sin goles y en casa en el último y decisivo encuentro les vencía por tres goles a cero, que significó, para el Guadix, por un gol tan sólo a su favor, retornar la Segunda División B.
Con Pepe Parejo en la continuidad de técnico y el recambio en la presidencia de Jose María Medialdea por Ariza, el Guadix consigue hacer una soberbia temporada que le llevaría al final a la mejor clasificación de la historia con una más que meritoria séptima plaza. Además de estar rondando a lo largo de la campaña,  la posibilidad de entrar en el ascenso a Segunda A, cosa tan irreal como imposible por las condiciones de nuestra ciudad.
Hay bajas importantes como la marcha de Godino y algún otro, pero llegan refuerzos avalados por Parejo que, sin duda darían en su mayor parte buenos resultados, salvo mínima excepción. Equipo tipo (Burgos, Navarro, Hermosín, Mayorga, Rubén, Juanma, Fran, Kuni, Rafita, Thyerry, Moreno).
Se juega la Copa del Rey y el Poli Almería nos elimina en la tanda de penas máximas, tras finalizar el partido empatado sin goles.
Tras la campaña anterior, la sensatez brilla por su ausencia y se llega incluso a plantear la opción de planificar un equipo que consiga estar en Segunda A. Sin duda, algo fuera de toda lógica que al final tendría su repercusión económica y deportiva con el descenso del Guadix tras una paradójicamente más que buena temporada en lo deportivo.
Muy pronto comienzan los roces entre la Junta y el técnico Parejo que, tras el partido ante el Almería al que se ganó por uno a cero, presentaba su dimisión,  la cual no acepta la Junta, continuando pero por pocas jornadas, pues cinco después era destituido por José María Medialdea tras su derrota en casa ante el Ceuta y la posterior en el derby ante los de la costa granadina, el Motril C .F.
Llega Antonio Teixidó, que coge las riendas del equipo y le lleva en la Copa del Rey a eliminar al Puertollano a doble partido primero y luego al Poli Ejido en tierra almerienses a único partido por uno a dos con goles de Pedro Trigueros. Luego le llega en esta competición “el Gordo de Navidad” al Guadix, dado que el sorteo depara nada más y nada menos que un Guadix-Valencia que se disputa el 3 de enero del 2.001 y que significaría el éxtasis y la explosión de júbilo, cuando tras ciento veinte minutos de un partido para recordar con letras de oro y para la historia, el Guadix, en la tanda de penalties, eliminara al todopoderoso Valencia.
Los visitantes fallaron el quinto lanzamiento en las botas de Angulo, mientras los de Teixidó materializarían los cinco ante un sorprendido Palop.
Un estadio abarrotado con gradas supletorias y unas alineaciones por el Guadix: Jesuli, Atienza, Samuel, Carlos Pollo, Rafa Guerrero, Kuni, Pichi, Navarro, Juanma Cruz, Gusi y Pedro. Luego jugarían Raúl Guzmán, Lobillo y Espínola. Por el Valencia: Palop, Gerardo, Ayala, Bjorkund, Aurelio, Deschamps, Angulo, Vicente, Milla, Diego Alonso y Juan Sánchez. Luego Jugarían Rubén Baraja, Zahovic y Carew. Todo un equipazo cuajado de internacionales que vieron como el Guadix les daba un soberbio baño y se colocaba con un tres a uno, con goles de Samuel, Carlos Pollo y Pichi, y luego de nuevo Samuel. Y por los valencianos marcaron Vicente, Baraja, y en dos ocasiones Zahovic la última de penalti inexistente y fuera de tiempo, que supuso un 4-4 en el marcador que de no ser por  el arbitraje de Carmona Méndez que prolongó el partido hasta en seis minutos, momento en el que el Valencia igualaba y se llegaba a la tanda de penas máximas, se habría alzado con una victoria merecida y sin hacer tanto sufrir a una afición que al final estalló de júbilo, invadió llorando el campo y elevó a hombros a sus héroes, unos jugadores que se dejaron todos sobre un césped que mantendrá la gesta para la historia.
Luego vendría el polémico emparejamiento ante el Granada con el famoso penalti lanzado por Cervián que desvió Péramos y que no llegó a traspasar la línea de gol, pero que el colegiado Pereñíguez dió como gol, que a la postre significaría la eliminación copera del Guadix de forma muy discutida e injusta.
Se vuelva a la realidad del campeonato y los de Teixidó llenos todavía por la resaca de la eliminación copera del Valencia viajan a Dos Hermanas y sufren una severa derrota por 6 a 1 en lo que significó el inicio de la cuesta abajo para mantenerse en la posición de farolillo rojo hasta el final prácticamente de la temporada, pues, pese a subir dos puestos, no se pudo evitar lo anunciado. Final de una temporada  con una cara la de la Copa y una cruz el descenso.
A partir de ahí y con una deuda que de forma sorprendente y pese a la taquilla que dejó el Valencia, que nadie llegó a saber en su cuantía, el Guadix coge la cuesta abajo en lo deportivo y en lo económico y con Manuel Martínez Fernández de Presidente al principio y con José María Pérez Medialdea después, se llego a la peor de las situaciones para el Guadix, con una inexplicable solución tomada por los Directivos de vender el Club al Granada Atlético, lo que supuso una muy buena inyección de millones a las arcas, pero la desaparición del Guadix como club. Lo que se había intentado y conseguido lograr con muchas dificultades y sufrimiento a lo largo de los años por los numerosos y sufridos directivos y la fiel afición, quedó derrumbado en unos minutos y dieron con todo al traste. Decisión irregular, injusta e incomprensible para una afición desencantada que nuca volverá a ver a su equipo en esta situación ni volverá a disfrutar de tardes de gloria en el aspecto futbolístico.
Desde la temporada 2004/05, fecha de la “irregular” venta, el Guadix comenzó ocupando la plaza del Íllora en Primera Andaluza. Tras descender a Preferente retornó a Primera Andaluza y ahora intenta bajo las riendas de un esperanzado Joaquín Onieva que encabeza todo un ramillete de directivos implicados en la causa, retornar al Guadix a Tercera División, labor altamente ardua y difícil. Lo que sin duda es de resaltar y novedoso en cuanto a ser experiencia piloto en estas tierras es la cantidad de equipos de Joaquín Onieva ha planificado en todas y cada una de las categorías, llegando a tener incluso uno en categoría femenina, con el trabajo, dedicación, entrega y sacrificio que ello conlleva, pero con unas ganas inconmensurables de trabajar y de llevar el deporte de Guadix de nuevo lo más alto posible. Enhorabuena para Onieva y su Directivos y, desde aquí, nuestro apoyo y aliento incondicionales.
Esta es muy resumida la historia de un Guadix C. F., que nunca volverá a ser igual, una historia llena de problemas, soluciones, alegrías, desencantos, lágrimas, gloria, decepción, etc. Una historia casi sin duda inigualable, pero con toda seguridad IRREPETIBLE. Por Pedro Baena.

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